19 de febrero de 2008

Confieso que creì amar


Juguè el tiempo de muertes anunciadas vistiendo mortajas bizantinas, pretendiendo que mi imagen quedara impresa en aquel recuerdo de un tiempo feliz..

Gocè de tu sexo en melancòlico silencio del cigarrillo fugaz, de aguja sin relojes de tacos sin veredas...

Vivì la triste memoria del olvido, la amnesia total de recuerdos, el juego del blanco y negro, el claroscuro de verdades absolutas y alucinè con tus ojos verdes, verde mar, verde sueños.

Y aùn sigo esperando que decidas que quererme es cosa buena, que en tardes calurosas de verano saques mi alma al sol colgada en harapos.

Sigo esperando tus pasos, tu piel mientras te imagino yendo de un lado a otro cuando nadie adivina si vas a volver, yo si tengo esa certeza, yo si se que vas a volver al menos para convencerme que te fuiste de una vez por todas.

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