10 de mayo de 2009

(No) Nombrarte

Yo quería decirte.
Pero no decirte algo.

Yo quería decirte a vos.
Decir como sos y como eras.
Yo quería nombrar cada cosa que hizo que el tiempo pareciera no pasar.
Que las tardes eran mejores y más tranquilas. Que el amor era algo que estaba ahí desde hacia siglos al alcance de la mano. Yo quería nombrar tiempos con dulzura que resultaron agrios con el correr de la memoria y la noche. Yo siempre quise decirte cosas que significaran algo de verdad.Y empecé por corsarios y delincuentes y luego panaderos y enfermeros y solistas de guitarra y compañías de circo y cirugías reconstructivas, dólares falsos, tiros en el auto, payasos peleando en la vereda y mil burradas mas.
Indagué dentro de mi memoria queriendo hacer algo y cambiando a la mitad. Como quien no sabe dibujar. Empieza copiando y cuando ve que no le va a salir pero esta más o menos bien, termina su obra como mejor se le canta.
Bueno, asi de inexperto escritor he resultado. Hurgando comentarios y escuchando al pasar las frases que dice y olvida la gente por la calle. Lo que se gritan entre vecinas, lo que cuenta la señora en el subte, el olor que huelen las chicas en la vereda, el sonido de los tacos caminando en la galería, la nada que mira una mujer en un vagón.
Eso es lo que escribo. Lo que escribe el mundo cuando es.
A veces siento que carezco de ideas. Soy un saco vacío.
Como una galería de estación de tren, por donde caminan sin detenerse las ideas que se vuelven relato mas tarde.
Las ideas que miro que pasan y las acomodo. Solo eso. Un espacio.
Y con esas modestas herramientas me propuse la ambiciosa empresa de nombrarte con palabras que digan lo que sos y lo que siempre has sido para mí, mujer.
Sin embargo cada vez es poco. Cada noche es demasiado breve para encontrar la frase.
Cada tarde es demasiado gris para decir lo que alumbra tu faro en los horizontes menos pensados.Y no se trata de lencería fina ni mantas que te cubran como una estatua griega.
No mujer. Se trata de cuando despertas a la mañana en tu pijama, cuando escribís en tu computadora, cuando preparas el mate, cuando salvas el mundo, cuando enseñas a los otros, cuando te enojas con ridiculeces, cuando te cambia el humor, cuando amas con el alma, cuando tu desprecio lastima, cuando sos.
Cuando la esencia primigenia de tu naturaleza te llama y ya no tiene nombre tu cuerpo, ni tu voz, ni tus anhelos.
Cuando sos mujer y solo eso.
Esa naturaleza enorme, esa belleza que se mueve por el mundo con la soltura de saber a que has venido. Con tu intangibilidad y tu firmeza. Con tu incertidumbre y tu batalla. Con tu incompletud y tu derroche. Esa naturaleza mujer, es el unico fin que perseguimos los demas mortales en esta tierra. No se como. Solo soy un hombre. Y a veces cuando solo esta la almohada y llegan ideas nuevas para nombrarte. Hasta eso, hasta ser un simple ser, es demasiado.No se ni nadie sabe de toda tu belleza.Y nadie sabe si podria soportarse. No entiendo de todos tus modos porque hay algo en mi esencia que ocupa el otro lado de la moneda, la parte complementaria.
No se todo lo que podría saber y se mas de los que sabia ayer.
Algún día la palabra que te nombre surgirá maravillosa y habrá formas por fin de decirte tal como sos.
No puedo prometer el cielo mujer. Espero conmover, de vez en cuando un poco de tu esencia.
Y asi mañana, cuando me toque saludar desde mi costa hacia la nada, sabré que viví en pos de nombrar esa belleza. Con la enorme convicción de amarte de todas las formas en las que un hombre puede amar.
He vivido con la certeza de encontrar un atisbo de tu esencia,en cada forma que inventé cada vez, para nombrarte.


Pablo
http://chicasdelosviernes.blogspot.com/

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