12 de junio de 2009

Tengo una amiga con la cual puedo reírme hasta llorar. Es de esas raras personas con las cuales creo poder descubrir al mundo en una charla. Todos estos años de conocerla siempre admiré su extraña y compleja capacidad de ser concreta en las situaciones más simples, a pesar de ciertas pretensiones imaginativas alrededor. Total que, particularmente en este tiempo, siempre, siempre, sale con las palabras más lúcidas o radicales que esta retorcida pero ingenua mente pasa por alto. Y justo cuando cierta desesperación ansiosa gana por las noches, mañanas o demás y alguien está a punto de avanzar a un círculo vicioso, inesperadamente, sale con palabras como esta:

“es que en esa delgada línea está el maldito puto libre albedrío”

Y no puedo más que reír melancólicamente y admitir que poner los pies sobre la tierra y seguir con todos los bemoles, es la mejor manera de iniciar un buen día, dentro de los días...

de "los diarios y el café"




The Beatles - The Long And Winding Road 1970
y lo instalo en mis oídos para cuando decida irme...

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