23 de agosto de 2009

epílogo


me arrepiento de tanta inútil queja,
de tanta
tentación improcedente.
son las reglas del juego inapelables
y justifican toda, cualquier pérdida.
ahora
sólo lo inesperado o lo imposible
podría hacerme llorar:

una resurrección, ninguna muerte.

Angel Gonzalez


No hay comentarios: