HABLEN, TIENEN TRES MINUTOS
De vuelta del paseo donde junté una florecita para tenerte entre mis dedos un momento,
y bebí una botellas de Beaujolais, para bajar al pozo donde bailaba un oso luna,
en la penumbra dorada de la lámpara cuelgo mi piel
y sé que estaré solo en la ciudad más poblada del mundo.
Excusarás este balance histérico,
entre fuga a la rata y queja de morfina, teniendo en cuenta que hace frío, llueve sobre mi taza de café, y en cada medialuna la humedad alisa sus patitas de esponja.
Máxime sabiendo que pienso en ti obstinadamente, como una ciega máquina,como la cifra que repite interminablemente el gongo de la fiebre, el loco que cobija su paloma en la mano, acariciándola hora a hora hasta mezclar los dedos y las plumas en una sola miga de ternura.
Creo que sospecharás esto que ocurre, como yo te presiento a la distancia en tu ciudad,volviendo del paseo donde quizá juntase la misma florecita, un poco por botánica,
un poco porque aquí, porque es preciso que no estemos tan solos,
que nos demos un pétalo, aunque sea un pasito, una pelusa.
AFTER SUCH PLEASURES
Esta noche, buscando tu boca en otra boca, casi creyéndolo, porque así de ciego es este río que me tira en mujer y me sumerge entre sus párpados, qué tristeza nadar al fin hacia la orilla del sopor sabiendo que el placer es ese esclavo innobleque acepta las monedas falsas, las circula sonriendo.
Olvidada pureza, cómo quisiera rescatar ese dolor de Buenos Aires, esa espera sin pausas ni esperanza.
Solo en mi casa abierta sobre el puerto otra vez empezar a quererte,otra vez encontrarte en el café de la mañana sin que tanta cosa irrenunciable hubiera sucedido.Y no tener que acordarme de este olvido que sube para nada, para borrar del pizarrón tus muñequitos y no dejarme más que una ventana sin estrellas.
J.Cortázar
EL OLVIDO
Cuando una boca suave boca dormida besa como muriendo entonces,a veces, cuando llega más allá de los labios y los párpados caen colmados de deseo tan silenciosamente como consiente el aire,la piel con su sedosa tibieza pide noches y la boca besada en su inefable goce pide noches, también.
Noches silenciosas, de oscuras lunas suaves,noches largas, suntuosas, cruzadas de palomas, en un aire hecho manos, amor, ternura dada, noches como navíos...
Es entonces, en la alta pasión, cuando el que besa sabe demasiado, sin tregua, y ve que ahora el mundo le deviene un milagro lejano,que le abren los labios aún hondos estíos, que su conciencia abdica,que está por fin él mismo olvidado en el beso y un viento apasionado le desnuda las sienes,
es entonces, al beso, que descienden los párpados,y se estremece el aire con un dejo de vida,y se estremece aún lo que no es aire, el haz ardiente del cabello, el terciopelo ahora de la voz, y, a veces, la ilusión ya poblada de muertes en suspenso.
Idea Vallarino
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